¡Damos la chapa!
- Federico Carpintero Lozano
- 2 jun 2025
- 2 min de lectura
En este mundo, todo el mundo da la chapa.
Toda la gente quiere ser escuchada. Todos deseamos contar, una y mil veces, lo que nos pasa y lo que se nos ocurre; ¡y lo hacemos!
Donald Trump da la chapa con los aranceles; los periódicos, todos los días, con malas noticias; la televisión, con los anuncios; los políticos, con la corrupción de los políticos del otro partido… Los profesores de matemáticas, con el teorema de Pitágoras y el máximo común divisor; algunos vecinos y algunas vecinas, con los chismes del barrio; los periodistas deportivos, con el dichoso fútbol…
Personalmente, me aburren los que dan la chapa con sus certezas, confundiendo la certeza con la verdad.
Y me voy al diccionario, que dice que “dar la chapa” es lo mismo que “dar la vara”, “dar la lata”, “dar la tabarra”, “dar la brasa”, “dar el tostón”, “dar la barrila”, “dar la murga”, “dar el coñazo” o “dar la paliza”.

Por eso, un día, en el Urogallo, aburridos de tanta chapa, nos decidimos a dar las nuestras.
“Con nuestras manitas”, (que es el título de uno de nuestros microproyectos), hemos dedicado varias tardes a elaborar chapas con dibujos que llaman la atención, chapas con el logo del Urogallo y con frases que pueden hacernos sonreír.
Es una manera artística y elegante de hacer llegar nuestros mensajes de cariño, simpatía y buen rollo.
¿Cómo lo hemos hecho? Gracias a la colaboración de varios colegios maristas de Compostela, hemos podido adquirir el material necesario para su fabricación.
Nuestra creatividad y nuestro trabajo han hecho el resto: pensar, diseñar, dibujar, pintar, seleccionar, clasificar, empaquetar y enviar.
El resultado nos encanta y nos parece muy interesante. Quien lo desee puede llevar y lucir en su mochila, o en su ropa, una chapa del Urogallo, puede regalársela a sus amigos o familiares o puede guardarla en su cofre de los tesoros más preciados…
Os damos la chapa y os seguiremos dando la chapa para que no os olvidéis de nosotros, para que se fortalezca la relación entre los colegios y el Urogallo, y así crezca la amistad entre todos.






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